jueves, 28 de enero de 2016

LIBRO: La Izquierda ante el colapso - Casal Lodeiro.



ADELANTO DE LA VERSIÓN EN CASTELLANO:
Traducción.  Pau Valverde Ferreiro


Algunas medidas públicas de mínimos para una estrategia facilitadora de la adaptación social pospetrolera 

 Economía:

  • Apoyar decididamente la creación y/o consolidación de las redes locales de distribución de alimentos, y las cooperativas de consumo ecológico y local. 
  • Apoyar los proyectos de moneda complementaria que tengan una función social y útil para la transición. – Favorecer la creación de bancos de tiempo. 
  • Apoyar las redes de distribución local y el comercio de proximidad de elementos de primera necesidad. 
  • Ayudar económicamente a las empresas locales que proporcionen productos sustitutivos de los importados en áreas de primera necesidad. 
  • Poner en marcha campañas mediáticas a favor del consumo de productos locales. 
  • Realizar campañas informativas de fomento y reconocimiento del consumo y uso de bienes y servicios con menor intensidad energética. 
  • Priorizar las ayudas económicas a las empresas que pongan en marcha planes de ahorro energético y hayan mostrado una alta eficiencia energética. 
  • Promover actuaciones económicas paliativas en las zonas con presencia de actividades fuertemente consumidoras de energía ante futuras y posibles reducciones de tales actividades.
  • Realizar estadísticas continuadas de la utilización de energías primarias, de uso y transformación de las mismas, así como del consumo por tipos de energía y usuario, que permitan disponer de la información suficiente para establecer lineas de actuación gubernamental y hacer un seguimiento de su cumplimiento. 
  • Promover decididamente el mantenimiento y ampliación de la población rural, en detrimento de las áreas urbanas, mediante leyes y medidas específicas que faciliten el retorno al campo en todos los terrenos: económico, ambiental, de servicios, vivienda, calidad de vida, etc. 
  • Fomentar las ecoaldeas como un modelo válido para la revitalización de lo rural, así como priorizar los proyectos colectivos para la recuperación de las aldeas o para el retorno al campo en general.
  • Promover el aislamiento térmico de las viviendas, su aprovechamiento solar pasivo y penalizar un alto consumo energético en su construcción. 
  • Difundir en el sector de la construcción las posibilidades de la arquitectura bioclimática y subvencionar su aplicación en la construcción y reforma de viviendas y otros edificios. 
  • Aprovechar fincas no utilizadas de titularidad estatal, para la creación de huertos urbanos comunitarios y ecológicos. 
  • Promover que los ayuntamiento también faciliten la creación de huertos urbanos en los terrenos de su propiedad. 
  • Promover que se creen huertos para la autoproducción de alimentos en los jardines de las urbanizaciones privadas. 
  • Favorecer el uso del monte autogestionado, sostenible, diverso y encaminado a fijar población en el rural. 
  • Subvencionar (por ejemplo eliminando o reduciendo impuestos) la compra, alquiler y reforma de viviendas rurales para personas actualmente residentes en núcleos urbanos y que pretendan cambiar de residencia habitual al rural o a personas que quieran mantener su residencia en el rural. 
  • Simplificar los requerimientos para las obras y reformas en el rural y potenciar que se realicen con material y mano de obra local, además de con criterios de ahorro energético. 
  • Promover la soberanía y autosuficiencia alimentaria. Apoyar la producción ecológica local. Prioridad absoluta del gobierno: Asegurar el suministro de agua potable y alimentos a la población. 
  • Potenciar el banco de tierras, también en zonas urbanas y periurbanas para poner en contacto propietarios/as de fincas potencialmente productivas con urbanitas interesados/as en la producción hortícola para autoconsumo o para vender. 
  • Eliminar las trabas burocráticas y fiscales a la venta en mercados locales de excedentes de alimentos autoproducidos.
  • Potenciar la puesta en marcha de bosques de alimentos y otros proyectos de agroforestry. 
  • Revisar la normativa relativa a los requerimientos de materiales y embalajes para los productos hortícolas para facilitar el empleo de materiales locales no derivados del petróleo. 
  • Modificar la normativa de ayudas a la incorporación de gente nueva en la producción agroganadera a la luz de una necesaria simplificación de insumos y características técnicas de las explotaciones. 
  • Promover las ferias y mercados locales, sobre todo de alimentos. 
  • Apoyar los bancos y redes de semillas locales, facilitándoselas a cualquier persona interesada en cultivar alimentos. 
  • Poner en marcha centros de uso comunitario para el envasado de alimentos y fabricación de conservas mediante sistemas de máxima garantía sanitaria y mínimo consumo energético. Divulgar desde estos centros, entre la población en general, técnicas de conserva casera. 
  • Promover la reconversión de las explotaciones agrícolas al modelo agroecológico. 
  • Promover la reconversión de las explotaciones ganaderas para aumentar su ahorro energético y minimizar su dependencia de insumos del exterior. 
  • Promover que se compartan los vehículos privados: con carriles reservados en las calles (coches con 3 o más pasajeros), excepción de peajes y otras medidas para su promoción. 
  • Promover cooperativas de transporte privado (coches propiedad de sus miembros), clubes de alquiler de coches, redes de autoestopistas registrados y otros sistemas semejantes. Facilitar el alquiler de coches para ocasionales viajes largos. 
  • Facilitar y promover el uso de la bicicleta (carril bici, etc.). Substituir calles para coches por vías para bicicletas. Dar prioridad para las bicicletas en el rediseño de las vías. 
  • Poner en marcha ayudas para que ciudades y pueblos creen carriles bici, aparcamientos para bicis en las estaciones de autobuses y tren, y recorridos peatonales. 
  • Promover la compactación de la semana de trabajo: menos días de trabajo por semana, concentrando las horas. Incentivar la jornada continua en empresas públicas, privadas y horarios escolares. 
  • Fomentar la recuperación de autobuses de empresa para el desplazamiento de los trabajadores. 
  • Revisar todos los tributos para penalizar aquellas actividades que obstaculicen la transición energética, y rebajando o anulando los impuestos a aquellas que la favorezcan. 
  • Reducir la fiscalidad a los comercios de proximidad y pequeñas tiendas, sobre todo de alimentos y de productos de primera necesidad. 
  • Favorecer fiscalmente a las empresas que faciliten el teletrabajo para evitar desplazamientos de sus trabajadores de fuera de las ciudades y como medida complementaria favorecedora del retorno al rural. 
  • Favorecer fiscalmente el alquiler y compartición de todo tipo de equipamiento como alternativa a la compra­venta, y para favorecer la ampliación de la vida útil de los productos y maquinarias. 
  • Penalizar la obsolescencia programada en los productos industriales y favorecer la producción de bienes para toda la vida. 

 Agua: 

  • Urgir a todas las responsables de instalaciones de subministro de agua potable para que analicen las vulnerabilidades de las mismas en el caso de una súbita carencia de derivados del petróleo o de suministro eléctrico. Educación: 
  • Colaborar para la realización de todo tipo de jornadas de divulgación social del peak oil y de sus implicaciones para nuestra sociedad. 
  • Favorecer la formación de personas desempleadas en nuevos oficios y servicios para la resilencia. 
  • Apoyar y promover la recuperación de saberes, técnicas y oficios tradicionales. 
  • Revisar los currículos educativos para incluir en ellos la capacitación de los estudiantes en habilidades y conocimientos precisos para una vida postpetrolera. 
  • Revisar los libros de texto escolares, especialmente en el área de conocimiento del medio, para incluir la visión histórica de la relación entre nuestra especie y la energía, hasta llegar al momento actual del fin de una era de abundancia energética. 
  • Introducir la enseñanza de Permacultura y técnicas afines en todos los niveles formativos y áreas donde sea aplicable.
  • Mantener y potenciar la enseñanza en el medio rural. 
  • Promover las escuelas populares, los ateneos y otros mecanismos de autoformación colectiva de las personas, facilitándoles, por ejemplo, locales y la adquisición de material formativo. 
  • Promover una nueva cultura energética que ponga énfasis en el ahorro, en la eficiencia, y en los modelos de movilidad y ordenación del territorio que reduzca el consumo real. 
  • Fomentar, con la colaboración de los ayuntamientos, la agricultura/horticultura urbana ecológica mediante campañas, cursos, incentivos diversos, cesión de espacios y aperos, subvención de semillas, etc. 
  • Fomentar la investigación en Permacultura, técnicas de cultivo, diseño de explotaciones autosuficientes, tecnologías y especies adecuadas y otros aspectos para una nueva agricultura postpetrolera. Identificar insumos alternativos a los actuales, sistemas de prevención de plagas no químicos, etc. echando mano de la historia agrícola del país y del saber tradicional, como de las experiencias que funcionan en otros lugares. 
  • Realizar campañas para a formación de los conductores de vehículos privados en conducción para el ahorro de combustible. 
  • Fomentar un cambio cultural con respecto al consumo. Dentro de él, promover intensamente los productos locales frente a los importados. 
  • Realizar campañas de formación específica de personas de todas las edades para la autogestión y cuidado colectivo y personal de la salud, primeros auxilios, etc. 
  • Colaborar activamente para que se realicen charlas, jornadas, actividades escolares, proyecciones de documentales, creación de proyectos interactivos, libros y cómics divulgativos y prácticos vinculados con: 

El cénit del petróleo. 

  • Economía ecológica. 
  • Ahorro energético. 
  • Decrecimiento. 
  • Resiliencia comunitaria. 
  • Habilidades útiles en un mundo sin petróleo. 
  • Agricultura natural/ecológica/tradicional. 
  • Permacultura. 
  • Autoproducción y conservación de alimentos. 
  • Compostaje casero. 
  • Cocinas solares.
  • Autoconstrucción de sistemas de energía renovable. 
  • Estilos de vida y alimentación saludable. 
  • Tracción animal para la agricultura y el transporte. Etc. 
  • Fomentar la cultura de que sólo es preciso poseer aquello que es verdaderamente personal, y que el resto es más eficiente compartirlo (bienes comunitarios) mediante el alquiler y otros sistemas. 
  • Crear un centro autonómico de referencia permanente sobre estas cuestiones, a modo de centro de experimentación y difusión, centro de demostración de técnicas sustentables, granjas escuela, etc. Debería coordinar y respaldar experiencias a nivel comarcal y municipal que replicasen estas funciones y las aplicasen sobre el terreno en cada región. 
  • Hacer congresos divulgativos también dirigidos a las asociaciones y entidades de la sociedad civil, del mismo modo que con las empresas. – Promover que las ciudades y pueblos se unan a la red de Ciudades en Transición (Transition Towns). 
  • Potenciar la autogestión y autoorganización de la sociedad civil mediante un paquete de medidas especificas. Fomentar en todos los terrenos la autoorganización de la sociedad civil, prestando ayuda pero sin dirigismos. Salud: 
  • Potenciar la fitoterapia entre los profesionales de la medicina así como el reciclaje profesional también en técnicas de diagnóstico y tratamiento de mínimo uso tecnológico, por ejemplo en el terreno de la asistencia a los partos: fomentando la formación de matronas y doulas para la asistencia de partos con mínima intervención y facilitando el parto en casa. 
  • Estudiar las vulnerabilidades de los centros de salud, hospitales, etc. de titularidad pública en un escenario de escasez energética y de materiales derivados del petróleo. Proponer alternativas en un plan especifico. 
  • En colaboración con los profesionales de la medicina del país, analizar en detalle qué otras transformaciones es necesario acometer para preparar el sistema de salud público en el contexto de carencia de energía y materiales. 
  • Estimular al máximo la salud preventiva entre la población y potenciar hábitos de vida y alimentación saludables. 


viernes, 22 de enero de 2016

FUERA LAS MINERAS



PRONUNCIAMIENTO DE LOS PUEBLOS CORDILLERANOS Y PATAGÓNICOS AFECTADOS POR EL EXTRACTIVISMO EN REPUDIO AL PACTO FEDERAL MINERO
  • Ante la degradación social, cultural y la agonía de las economías regionales que nos deja ls mega proyectos mineros en nuestras provincias 
  • Ante la desinformación sobre la situación ambiental después de casi 20 años de megamineria 
  • Ante la falta de aplicación de la ley de glaciares. 
  • Ante la corrupción de los funcionarios! 
Expresamos:
 
Las comunidades afectadas por el modelo extractivista repudiamos esta reorganización del Estado Minero con la noticia del lanzamiento del nuevo Pacto Federal Minero. Una vez más elevamos nuestra voz con fundamento, experiencia y bronca, ante la constante negación de todos los gobiernos, a enfrentar al pueblo que exige el cumplimiento de leyes vigentes, que exige ser partícipe de las decisiones que atañen a su territorio, a su presente y su futuro, que exige sean reconocidos los recursos humanos y culturales preexistentes al extractivismo. Por el contrario, al igual que los gobiernos anteriores, las declaraciones del Subsecretario de Desarrollo Minero, Mario Capello los primeros días de este año 2016, demuestran una vez más que las políticas mineras están hechas en favor de las transnacionales, detrimento de los pueblos y sus territorios. 

Capello señalo que su “principal preocupación es hacer que vengan inversiones para minería sustentable para todas las provincias mineras…”

…“las provincias mineras” como decidieron llamar a las riquísimas y diversas provincias cordilleranas, hemos comprobado en casi 20 años de este tipo de minería, que minería a gran escala y sustentabilidad son imposibles de compatibilizar. Es triste escuchar a un funcionario estar principalmente preocupado por generar las condiciones para lograr inversiones extranjeras, y no OCUPADO en resolver las gravísimas problemáticas ambientales que tenemos los pueblos afectados por la mega minería. Por ejemplo: en Andalagalá no tenemos idea de que pasara con el dique de cola tras el cierre de operaciones, no hay ninguna presentación en los organismos correspondientes del informe de impacto ambiental. No se hacen cargo de los diversos informes que indican contaminación ambiental producida entre otros varios factores por la rotura del minaraloducto y fisuras en el dique de colas, violando efectivamente tanto la Ley de Ambiente y el Código Minero. Es gravísimo que en su concepto de sustentabilidad no registre la reciente tragedia En Jachal, ni todos los recientes ejemplos en el mundo respecto de lo imposible que resulta el control de estos monstruos. 

Capello sigue “con esto se busca impactar positivamente en los departamentos donde se lleva adelante la minería”…para “que sirva al agro, a la forestación, a todo el desarrollo sustentable y al desarrollo social”… 

Le queremos contar a Capello por si no lo sabe, que los pueblos que vivimos en torno a las megamineras, ya escuchamos este cuento hace 20 años, y no solo las economías regionales desaparecieron sino que hemos comprobado que todos estos tipos de planes responden a los intereses de las transnacionales. 

En este sentido exigimos información respecto del plan Belgrano para el NOA, que dice reparar deudas históricas con las provincias, pero deja ver un plan de infraestructura a medida del extractivismo, por ejemplo viabilizar la construcción el Dique Potrero-Clavillo que tiene como objetivo principal abastecer de energía a las Empresas Mineras. 

En otra segmento de sus declaraciones Capello explica: “queremos una página web seria, con toda la información actualizada de la minería hoy”… “la página actual es una vergüenza”…”hay que actualizar todo, de manera que si algún inversor interesado del extranjero la consulta online, posea una radiografía completa de nuestra minería”…
Lo que da VERGÜENZA e impotencia es que los gobiernos estén vendiéndonos online como si no fuéramos mas que mercancía, y que la actualización de la información sea para los inversores y no para las comunidades que reclaman históricamente conocer información oficial respecto de los cientos de proyectos a lo largo de nuestro territorio cordillerano y patagónico, que reclama amparado en su derecho, información acerca de las consecuencias en el medio ambiente de los mega emprendimientos que ya hoy están en marcha. La información que manejamos las comunidades son las visibles y notorias consecuencias negativas que este tipo de actividad produce. 

Dejamos para lo último lo “mejor”, Capello y sus colegas declaran…”queremos enamorar a los Argentinos con la minería” 

Desde ya le decimos que estamos enamorados de la vida, de nuestro territorio de nuestras culturas y que a fuerza de represión, contaminación, destrucción de las economías regionales y saqueo de los recursos naturales, hemos aprendido, nos hemos informado y estamos unidos y de pie para defender nuestro derecho a decidir cómo queremos vivir. Estamos cansados de que nos tomen el pelo, que nos mientan en la cara, que subestimen a los pueblos, que nos declaren pueblos sacrificables. 

Toda esta experiencia acumulada en nuestras luchas han fructificado en nuestros pueblos: cada vez más son los vecinos que toman conciencia, sacan sus conclusiones, y sostienen firmemente que la mega minería MATA. 

No a la mega minería contaminante .. en nuestros territorios. 

Meganieria delito de lesa naturaleza 

Aplicación efectiva y urgente de la ley de presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y áreas periglaciares y la ley de medio ambiente. 

Respeto a la previa, libre e informada autodeterminación de los pueblos
Respeto por nuestras culturas 

Repudio a la represión y criminalización de la protesta social. 

Si a la vida, al ambiente sano y a un mundo sin comunidades sacrificables.

BASTA DE MEGAMINERIA!! NO QUEREMOS NINGUNA MEGAMINERA MAS

Asamblea Ciudadanos por la Vida, Chilecito, La Rioja
Asamblea Comarcal Contra el Saqueo – Paralelo 42
Asamblea de Belén, Catamarca
Asamblea de la Plaza, Tucumán
Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Esquel
Asamblea del Buen Vivir, San Luis
Asamblea del Yokavil, Santa María, Catamarca
Asamblea El Algarrobo, Andalgalá, Catamarca
Asamblea Jachal No se toca, Jachal, San Juan
Asamblea Pachamama Uruguay
Asamblea Popular por el Agua, Mendoza
Asamblea Riojana Capital, La Rioja
Asamblea Sanjuanina contra la contaminación y el saqueo, San Juan
Asamblea vecinos autoconvocados de la cuenca del rio juramento - salta.
Asociación Civil Árbol de Pie, Bariloche.
Asociación Cristian González, San Martin de los Andes
Catamarca Despierta, Catamarca
Centro Cultural Abya Yala, Chilecito, La Rioja
CIFMSL, Centro de Investigación y Formación de Movimientos Sociales Latinoamericanos, Bs. AS.
Confluencia MP La Dignidad Tupaj Katari.
CTA-autónoma-nacional.
CTA-autónoma-Tucumán.
Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía, Buenos Aires
Fm Estación Sur, Catamarca
Foro Ambiental Santiagueño.
Juntos podemos en un ambiente sano, Jujuy
Pablo Bergel, Buenos Aires
Pro Eco Grupo Ecologista, Tucumán.
Pueblo de la Nación Diaguita de Tafí del Valle.
Radio El Algarrobo, Andalgalá, Catamarca
Sanjuaninos en Bs As
Todos los 25 hasta que se vaya Monsanto
Unidos por las aguas de la cuenca Curru Leuvu. Viedma, Rio Negro.
Unión de los Pueblos de la Nación Diaguita.
Yuyo Colorao contra el saqueo y la contaminación- Salta

MEXICO: No al TPP. Las 13 razones.


13 RAZONES para decir no TPP


Las organizaciones y ciudadanos que firmamos este pronunciamiento decimos NO al Acuerdo de Asociación Trans Pacífica (TPP) que disfraza un nuevo tratado comercial Decimos NO porque se ha negociado a espaldas a la ciudadanía, pero también por las graves implicaciones que tendría para México. Estas son 13 consideraciones que nos llevan a rechazar el TPP

1. El TPP es una negociación secreta. Luego de más de tres años de negociaciones a espaldas del pueblo, el gobierno de México dio a conocer el texto preliminar del Acuerdo de Asociación Trans Pacífica. Este borrador aún está siendo modificado en secreto, de la misma forma que ocurrió hace 22 años con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

2. El TPP ahonda los impactos negativos del TLCAN. El análisis del borrador evidencia que es un acuerdo mucho peor que el TLCAN, pues amenaza con profundizar la destrucción de la agricultura campesina, de la agroecología, de la biodiversidad, de la salud pública y ambiental, de lo que queda de industria mexicana, además de que va a afectar nuestros derechos digitales. Asimismo, va a aumentar nuestra subordinación económica y política a los intereses de las empresas trasnacionales, encabezadas por Estados Unidos.

3. El TPP socava la Constitución y las leyes mexicanas que reconocen los derechos humanos. En cualquier controversia la única ley aplicable es la contenida en dicho tratado. Los “negociadores” mexicanos han ignorado y violado el artículo 1º constitucional, que garantiza la primacía de los derechos humanos y sus garantías, al avalar que el comercio, los tribunales supranacionales y los mecanismos de solución de conflictos entre el Estado y los inversionistas del TPP estén por encima de la Constitución.

4. El TPP es un “tratado del siglo 21” en contra de la producción nacional y a favor de las trasnacionales. En su capítulo 2, el TPP profundiza la dependencia alimentaria y daña aún más a los sectores cafetalero, lácteo, cárnico, frutícola, cerealero y azucarero, además de que permite la entrada indiscriminada de cultivos transgénicos, de peligrosos productos biológicos y nanotecnológicos (apartado 2.29). De aceptarse, se contaminarán las variedades de maíz, calabaza, chile y otros cultivos que son el sostén de la agricultura campesina y la alimentación de los mexicanos.

5. El TPP implica aceptar otros acuerdos negativos para el país. Con el TPP, México automáticamente acepta otros tratados internacionales a favor de las trasnacionales. Entre ellos el capítulo 18 de Propiedad Intelectual del Tratado UPOV91 que prohíbe el intercambio de semillas entre campesinos, práctica existente desde hace más de ocho mil años. Esta prohibición busca favorecer la compra de semillas a las trasnacionales.

6. El TPP infringe diversos derechos de los pueblos y la ciudadanía. Para empezar, ignora los derechos de los pueblos originarios a la consulta previa, libre e informada. Además, en su capítulo de Propiedad Intelectual incluye disposiciones que violan nuestros derechos digitales, la libertad de expresión y la privacidad en nombre del copyright.

7. El TPP pone en riesgo la salud pública. Diversos artículos (del 18:50 al 18:54) de la subsección C sobre Productos Farmacéuticos ponen en riesgo el acceso a medicamentos a precios accesibles y socavan las medidas para proteger los presupuestos públicos en compras de medicamentos, dispositivos o tecnologías, tal y como lo ha expuesto la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para proteger los intereses corporativos de los grandes laboratorios se obstaculiza el acceso a los genéricos.

8.
El TPP privilegia el interés comercial. En el capítulo 28, el TPP refuerza el muy cuestionado derecho de los inversionistas extranjeros a demandar, en tribunales supranacionales privados, exigiendo miles de millones de dólares a los gobiernos, cuando éstos adopten reglas de interés público; de protección ambiental; de salud; de educación; de estabilidad financiera y de fomento a las micro, pequeñas y medianas empresas.

9. El TPP limita y condiciona la adopción de políticas de interés público. El artículo 9.15 del capítulo 9 de Inversionistas es presentado por los negociadores como una salvaguarda para que los gobiernos adopten políticas de interés público. Sin embargo, expertos internacionales han demostrado que es una redacción engañosa, debido a que condicionan tales salvaguardas mediante la frase “a menos que sea consistente con este capítulo”. Capítulo en el cual se establecen los privilegios de los inversionistas extranjeros.

10.
El TPP es incompatible con el orden público internacional. Los capítulos 9 y 28, sobre Inversión y sobre Solución de Diferencias, garantizan los privilegios de los inversionistas extranjeros a través de instrumentos de cumplimiento obligatorio, severas sanciones y represalias. Esto se antepone a los derechos humanos,” es incompatible con el orden público internacional y puede considerarse contrario a las disposiciones de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, y nulo en tanto que contrarios a las buenas costumbres”, tal y como lo refiere el Informe de julio de 2015 del Experto Independiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre la promoción de un orden internacional democrático y equitativo.

11. El TPP es obligatorio en prerrogativas para las empresas y voluntario en lo demás. El TPP deja en la retórica sus contenidos sobre el Trabajo (capítulo 19), Medio Ambiente (capítulo 20), Cooperación y Desarrollo de Capacidades (capítulo 21), Desarrollo (capítulo 23), Pequeñas y Medianas Empresas (capítulo 24) y Transparencia y Anticorrupción (capítulo 26). Mientras los mecanismos y compromisos favorables a las empresas trasnacionales son obligatorios; los capítulos citados son voluntarios, no exigibles y no están sujetos a sanciones ni castigos en caso de incumplimiento.

12. El TPP contraviene los derechos garantizados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y a los que México se ha adherido. Las Cartas Paralelas de Compromisos Laborales que acordaron Vietnam, Malasia y Brunei dejan en manos de Estados Unidos y sus trasnacionales la posibilidad de usarlos como mecanismos punibles. Este arreglo paralelo al TPP es contrario a los compromisos multilaterales de la OIT. Por ahora México quedó exento de estas cartas, al parecer, a cambio de no interferir en el acuerdo entre Japón y Estados Unidos sobre el contenido regional del sector automotriz.

13. El TPP sirve a los intereses político-militares de EUA, no de México. Un objetivo de este acuerdo es contribuir a que Estados Unidos acote a China y mantenga su hegemonía, hoy en declive, a costa de socavar e incluso contraponer tratados internacionales e instituciones multilaterales como la OMC, la OMS y la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI). Es absurdo que los negociadores de México aten nuestro futuro a la potencia en declive y nos confronten con las potencias del siglo 21.


Por estas y otras razones, las organizaciones firmantes exigimos a los miembros del Senado:

- Rechazar la ratificación del TPP.

- Propiciar una amplia discusión democrática sobre los contenidos del TPP.

- Exigirle al Ejecutivo el Texto Legal Definitivo, sin letras chiquitas y difundirlo ampliamente entre la sociedad.

- Exigir o propiciar una evaluación independiente de las consecuencias políticas, económicas, sociales, ambientales y culturales del TPP.

- Abrir un diálogo directo con las organizaciones sociales que suscribimos este pronunciamiento.

Hacemos un llamado fraternal a conformar un frente amplio, multisectorial, plural, incluyente, de organizaciones, sindicatos, movimientos, estudiantes, científicos, académicos, intelectuales, artistas, ONG, iglesias, ciudadanía de a pie… para enfrentar y derrotar al TPP.

¡21 años de TLCAN han sido suficientes!

¡EL TPP es peor de lo que imaginábamos!

servindi.org 

México, D.F. a 1 de diciembre de 2015

SE ADHIEREN Organizaciones:

1. Campaña Nacional Sin Maíz no hay País.
2. Nueva Central de Trabajadores (NCT).
3. Red Mexicana de Acción Frente al Libre Comercio (RMALC).
4. Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC).
5. Grupo de Estudios Ambientales (GEA).
6. Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria OP”.
7. Centro de Investigación Laboral y Asesoría Sindical (CILAS).
8. Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS).
9. Coordinadora Nacional Agua para Tod@s, Agua para la Vida.
10. Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, Educación Superior, Investigación y Cultura (CNSUESIC).
11. Vía Orgánica.
12. Millones contra Monsanto.
13. FIAN México.
14. CEN del Sindicato Nacional de Trabajadores del Inca Rural (INCA).
15. ENLACE, Comunicación y Capacitación.
16. Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (Ucizoni).
17. Semillas de Vida.
18. Comunidades Campesinas y Urbanas Solidarias con Alternativas (COMCAUSA).
19. Comité Amigos de Puerto Rico (CAPR).
20. Frente del Pueblo (FP).
21. Kolectivo “El Rebelde”.
22. Movimiento Migrante Mesoamericano.
23. Laboratorio de Investigación en Desarrollo Comunitario y Sustentabilidad (LIDECS).
24. Promotora de Servicios para el Desarrollo.
25. Unión de Pochtecas de México.
26. Ayuntamiento Popular de Ixtacalco.
27. Democracia Directa APN.
28. Red Nacional Genero y Economía.
29. Mujeres para el Diálogo.
30. Siembra.
31. Unión Popular Valle Gómez.
32. Grupo de Tecnología Alternativa.
33. Escuela de Agricultura Ecológica U Yits Ka’an.
34. Propuesta Integral para la Sustentabilidad.
35. Servicios para una Educación Alternativa (EDUCA).
36. Fundación Ambientalista Mariano Abarca.
37. Servicio Internacional Cristiano en Solidaridad con América Latina (SICSAL).
38. Revista La Guillotina.
39. Unión Campesina Democrática (UCD Tlaxcala).
40. CNTE-Tlaxcala.
41. Sindicato Único de Trabajadores del CONALEP-Tlaxcala.
42. Comité Monseñor Romero.
43. Iniciativas para el Desarrollo de la Mujer Oaxaqueña (IDEMO).
44. Mujeres por México Chihuahua.
45. Carnaval del Maíz.
46. Asociación Nacional de Industriales de Transformación (ANIT).
47. Centro de Orientación Alimentaria (COA Nutrición).
48. Sindicato UNTyPP .
49. Instituto de Estudios Obreros Rafael Galván.
50. Periódico Regeneración.
51. Bia’lii, Asesoría e Investigación.
52. Guerreros Verdes.
53. Colectivo MA OGM.
54. Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma Chapingo (STAUACh).
55. Movimiento Democracia Directa (MDD).
56. Unión Nacional de Trabajadores (UNT).

Personas:

1. Alberto Montoya Martín del Campo.
2. Fabiola Sánchez.
3. Gilberto López y Rivas.
4. Perla Ferreira.
5. Arnulfo Arteaga García.
6. Josefina Mena Abraham.
7. Enrique González Ruiz.
8. Eugenia Mata.
9. José Espino Espinoza.
10. Julieta Ponce Sánchez.
11. Mario Saucedo Pérez.
12. Perla Ferreira.
13. Mauricio Macossay Vallado.
14. Jaime Antonio Preciado Coronado.
15. José Efraín Cruz Marín.
16. Fernando Melo.
17. Raúl Lugo Rodríguez.
18. Carlos Rivera.
19. Germán Hurtado.
20. José Antonio Salas.
21. René Ortiz Muñiz.
22. Juan Manuel Sandoval Palacios.
23. Alfonso Saucedo Garza.
24. Moisés Flores Salmerón.
25. Manuel Pérez Rocha Loyo.
26. Saúl Escobar.
27. Jesús Ramírez Cuevas.
28. Andrés Peñaloza.
29. José Martín Velázquez.
30. Jesús Tamayo Sánchez.
31. Sócrates Silverio Galicia Fuentes.
32. Jesús Vega Lugo.
33. Armando Bartra

lunes, 11 de enero de 2016

CHILE: Acuerdan Ministerio Indígena con sus Pueblos Originarios



Presidenta Michelle Bachelet junto al Ministro Marcos Barraza firman Proyectos de Ley que crean el Ministerio y el Consejo de Pueblos Indígenas

Santiago, lunes 11 de enero. La Presidenta Michelle Bachelet firmó dos proyectos de ley que crean el Ministerio de Pueblo Indígenas, el Consejo Nacional y los Consejos por Pueblos, propuestas que serán enviadas al Congreso para establecer un nuevo orden institucional que reconozca sus derechos sociales, económicos, culturales y políticos.

En la firma del documento, también participaron los ministros de Desarrollo Social, Marcos Barraza; Hacienda, Rodrigo Valdés; y de la Secretaria General de la Presidencia, Nicolás Eyzaguirre.

En particular, el proyecto que crea el Ministerio de Pueblos Indígenas es una posibilidad del Estado para generar políticas públicas que se adecuen a las realidades y necesidades de los Pueblos Indígenas. La iniciativa gubernamental modifica la Ley Indígena (N°19.253); sin embargo, no cambia los derechos esenciales que favorecen a los pueblos. Su principal función será elaborar e implementar una Política Nacional Indígena previa consulta al Consejo Nacional de Pueblos originarios, como lo indica el Convenio 169 OIT.

Por otra parte, el proyecto de ley que crea los Consejos de Pueblos Indígenas, es un avance institucional que instaura un consejo por cada uno de los nueve pueblos indígenas; es decir, buscan ser reconocidas como entidades autónomas, representativas, participativas y de consulta para representar los intereses, necesidades y derechos de los pueblos indígenas ante los organismos del Estado.

Asimismo, se crea el Consejo Nacional de Pueblos Indígenas, el cual como entidad autónoma, representativa y participativa podrá abordar materias que afecten a todos los pueblos indígenas. Tendrá 15 integrantes provenientes de los consejeros por pueblos.

La Presidenta Michelle Bachelet señaló que ambos proyectos permitirán dar un nuevo espacio a la relación entre el Estado y los pueblos indígenas, subrayando que “ha llegado el momento de asumir las tareas inconclusas y dar paso a una nueva institucionalidad que ponga la política indígena en la realidad que le corresponde. Es importante recordar que si estamos en condiciones de hacerlo, ha sido en gran parte producto del trabajo realizado durante años por la Conadi; por su Consejo, y por los representantes de los pueblos y comunidades indígenas, que han ayudado con su experiencia”.

El Ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, manifestó que los dos proyectos fortalecen derechos económicos, sociales y culturales, siendo uno de los hitos más importante de los últimos 30 años en el país, y agregó que “este nuevo Ministerio, el Consejo Nacional y los Consejos de los nueve pueblos, son la consecuencia de un proceso legitimado y validado en una consulta previa de acuerdo al estándar de la OIT (convenio 169), que convocó a más de 6.800 personas a nivel nacional y que tuvo su etapa última en el acuerdo de San Esteban de enero de 2015, donde se construyeron las bases en las cuales se sustentan estos dos proyectos de ley”.

En esa línea, aseguró que “con este paso, Chile y el Estado comienzan a pagar una deuda histórica que es avanzar en el reconocimiento de los derechos económicos, sociales, culturales y políticos de los Pueblos Indígenas a partir del propio parecer de las distintas comunidades”.

En relación a la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI), su sucesor legal y patrimonial será el Servicio Nacional de Pueblos Indígenas, que será una entidad dependiente del Ministerio de Pueblos Indígenas.

miércoles, 6 de enero de 2016

Del Baguazo al gobierno autónomo



Por Raúl Zibechi 

La formación del primer gobierno autónomo indígena del Perú, el domingo 29 de noviembre en la comunidad Soledad del distrito de Río Santiago, en la amazónica provincia Condorcanqui, es el fruto de una larga historia de frustraciones y luchas. Ese día 300 representantes de 85 comunidades wampis instalaron su autogobierno como forma de defender 1,3 millones de hectáreas de bosques de las multinacionales extractivas.

Eligieron el primer presidente del gobierno territorial autónomo y a los 80 miembros de su parlamento, que se instalará en febrero. El período Lucha Indígena, dirigido por Hugo Blanco, adelantó la noticia en su edición de julio señalando: “El apelar a la autonomía como forma de solucionar los problemas es algo novedoso en el país, pero está presente en varias nacionalidades indígenas de otros países. Esperemos que este sea el inicio de una nueva forma de actuar de nuestro movimientos sociales”.

El antecedente inmediato de la instalación del gobierno autónomo fue la Cumbre Wampis sobre Territorio Integral y Gobernanza Autónoma celebrada el 29 y 30 de junio pasado en la comunidad Nueva Alegría, donde se reunieron 120 representantes de las comunidades cercanas a los ríos Morona y Santiago, en el norte del Perú cerca de la frontera con Ecuador. En el encuentro se debatió la situación interna del pueblo wampis, se aprobó el Estatuto Autonómico del Gobierno Territorial de la Nación Wampis, se designó a comisión para la constitución del gobierno y se presentó el proyecto de corredor biológico en su territorio.

El documento de nueve páginas es el tradicional texto de los pueblos indígenas, donde debajo de las tres páginas de redacción aparecen otras seis repletas de firmas, sellos y hasta huellas que rubrican lo acordado, comunidad por comunidad, cumpliendo el ritual de las grandes decisiones. Es una muestra de la democracia de abajo.

En la primera parte, el documento titulado “Acta de Validación de Estatuto Autónomo del Gobierno Territorial de la Nación Wampis”, analiza las debilidades en las comunidades y organizaciones, destaca la amenaza que representa para el pueblo la presencia de empresas petroleras, mineras y madereras, y defiende la unión para “hacer valer nuestros derechos ante el Estado y ante el sector privado”. El Estatuto aprobado consta de 61 artículos y tres disposiciones transitorias cuyos contenidos fueron ampliados durante el debate, mientras algunos fueron suprimidos.

Entre los acuerdos figura el rechazo al ingreso inconsulto de las empresas extractivas, “no permitir que sigan surgiendo más organizaciones indígenas ya que estamos preparando para instalar una estructura propia de gobierno”. Este apartado se justifica en la afirmación de la soberanía y la autodeterminación frente a la injerencia del Estado, la cooperación internacional y las ONGs que suelen fomentar la formación de organizaciones fuera del control de las comunidades, para debilitar el proyecto de nación indígena.

Finalmente, el encuentro fijó las fechas del 28 y 29 de noviembre para instalar el gobierno autónomo, como efectivamente se hizo.

El antecedente lejano implica remontarse a la década de 1970 cuando se conformó el Consejo Aguaruna Huambisa integrado por awajún y wampis (nombres en lengua de estas comunidades guerreras), hacia 1977, que significó un profundo cambio en la historia de los pueblos. A la primera Asamblea General acudieron los representantes de las comunidades provenientes de los ríos Cenepa, Nieva, Marañón y Santiago.

Fue la primera ocasión en que ambos pueblos superaron su rivalidad histórica para enfrentar amenazas externas. Luego vendría un largo período de resistencias más o menos abiertas, más o menos implícitas, como han vivido tantos pueblos originarios de este continente.

El 5 de junio de 2009 se produjo una masacre contra los pueblos awajún y wampi que se venían movilizando contra decretos del gobierno de Alan García que entregaban sus riquezas en el marco del TLC con Estados Unidos. El gobierno envió a la fuerza armada para desalojar una protesta pacífica que llevaba 57 días focalizada en las regiones selváticas de cinco departamentos: Amazonas, Cusco, Loreto, San Martín y Ucayali. Tres helicópteros MI-17 sobrevolaron la carretera que une la selva con el Pacífico en la Curva del Diablo, que estaba ocupada por unos cinco mil awajún y wampis. Lanzaron gases lacrimógenos sobre la multitud (aunque otras versiones dicen que también dispararon metralletas) mientras policías arremetieron en tierra contra el bloqueo disparando sus fusiles.

La población de Bagua salió a las calles en apoyo de los indígenas, incendiando instituciones estatales y locales del oficialista partido aprista (APRA). Decenas de indígenas fueron muertos por los soldados y una cantidad aún no determinada fueron desaparecidos. Varios policías fueron muertos por los indígenas. El primer ministro Yehude Simón, ex aliado del grupo armado MRTA (Movimiento Revolucionario Tupac Amaru), calificó las demandas indígenas de “caprichos”.

La decisión de formar su autogobierno puede ser un paso decisivo para las luchas populares del Perú. En el caso de los wampis parece el corolario de un largo camino en el que fueron comprendiendo que nada pueden esperar de los de arriba.

martes, 5 de enero de 2016

Naciones Originarias del Mundo unidas frente a la COP21 de París.



“La entrega de este remo con las firmas de todos los pueblos indígenas y comunidades locales del mundo es una manera de decir que estamos aquí todos juntos en la misma canoa, nuestras voces deben ser incluidas en los acuerdos climáticos de la COP21.”

Esta es la declaración que los pueblos indígenas y comunidades locales de Mesoamérica, la Amazonía, la cuenca del Congo y el Sudeste asiático, le entregarán en pocos momentos a Christiana Figueres en la COP21:



  • La titulación de todos los territorios indígenas actualmente no reconocidos: El reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y de las comunidades forestales sobre la tenencia de tierras es ampliamente entendido como una estrategia viable para mitigar el cambio climático. Sin embargo, los avances en el reconocimiento de estos derechos a nivel global ha disminuido recientemente, por lo que es urgente que se redoblen los esfuerzos para la titulación los territorios no reconocidos.


  • Poner fin a la persecución de dirigentes indígenas: Los líderes indígenas han sido criminalizados por defender sus derechos humanos básicos a sus territorios y esta práctica debe terminar. Estos derechos son fundamentales para la capacidad de los pueblos indígenas de proteger sus bosques contra todo tipo de amenazas.


  • El reconocimiento de las contribuciones de los pueblos indígenas en la mitigación del cambio climático y en la adaptación al nuevo escenario en las Contribuciones Previstas y Determinadas a Nivel Nacional (INDC, por sus siglas en inglés): El conocimiento y las tradiciones indígenas son esenciales para la mitigación del cambio climático, especialmente en el caso del sector forestal. Los gobiernos deben reconocer el papel de los pueblos indígenas como parte de sus INDC y garantizar un apoyo adecuado tanto económica como políticamente.


  • Implementar el uso del Consentimiento Libre, Previo e Informado (CLPI): Este principio es fundamental para alcanzar los marcos operativos viables de gobernanza apoyados por consenso mutuo entre los actores locales y externos. Además, esto es clave para garantizar que las considerables inversiones en iniciativas de cambio climático no se pierdan en razón de la denegación del consentimiento por parte de los pueblos indígenas.


  • El acceso directo a la financiación climática por parte de organizaciones de pueblos indígenas: A pesar de los importantes esfuerzos de los pueblos indígenas para defender y preservar sus territorios, ellas aún no han recibido un reconocimiento adecuado de los mecanismos de financiamiento climático. La gran mayoría del apoyo actual se canaliza a los gobiernos y a las organizaciones no gubernamentales, cuyos gastos administrativos y otros costos que no están directamente relacionados con la conservación de los bosques limitan los recursos disponibles. Por lo tanto, una financiación más equilibrada y directa hacia los pueblos indígenas es necesaria para proteger los bosques que son fundamentales para la estabilización del clima a largo plazo.



    sábado, 2 de enero de 2016

    ENGAÑO, FRAUDE Y ECOCIDIO EN LA CUMBRE DEL CLIMA DE PARÍS



    Basta con observar de forma autónoma y experiencial la realidad para concluir que el año 2015 ha sido temible climáticamente, en la península Ibérica y en otros muchos lugares. La lista de perturbaciones acaecidas es extensa y calamitosa. Subrayaría tres, un verano inusualmente tórrido y además desprovisto casi del todo de tormentas, de agua de lluvia; un otoño muy seco, en gran medida una continuación del verano, y una entrada de la estación fría tan aberrantemente caliginosa que varias especies de plantas y frutales han florecido en diciembre… como si en vez de ser el principio del invierno estuviéramos al comienzo de la primavera. La situación es tan desasosegante que se teme que las perturbaciones climáticas alcancen a corto plazo una intensidad tal que incluso modifiquen el celo de los animales, lo que tendría efectos impredecibles.

    En el caso de que hubiera una decena de años similares a 2015 en el futuro próximo podremos preguntarnos, con aprensión y sobresalto, si los patrones que gobiernan el clima del planeta no están ya sustantivamente alterados y dañados, tal vez de manera irreversible.

    Así las cosas, se celebra la Cumbre del Clima de París, precisamente en el mes que hasta hace unos pocos decenios en nuestras latitudes era helador y hoy “primaveral”, el último del año. Representantes de 195 países más el gobierno de la UE signan un documento“vinculante” que propone mantener el futuro ascenso de las temperaturas por debajo de los 2 ºC, a poder ser en torno a 1,5 ºC, reduciendo paso a paso el uso de combustibles fósiles y desarrollando las energías renovables… y la nuclear. La operación costará unos 100.000 millones de dólares, lo que hace las delicias del capitalismo “verde”, el único capaz, al parecer, de “salvar al planeta”. De nuevo vemos cómo opera el actual sistema, convirtiendo las nocividades en negocio. Pero, ¿por cuánto tiempo podrá hacerlo?

    Dicha cumbre establece como causa única de facto del cambio climático el incremento de los gases de efecto invernadero, de modo que reduciendo sus emisiones el problema se resolverá en no demasiados años. Es cierto que se refiere vagamente a los “sumideros de carbono” o grandes masas de vegetación, pero nada creíble ha habido en ella a favor de la forestación. Aquélla ha sido un paso atrás en comparación con diversas tomas anteriores de posición, en las que se apuntaba a una pluralidad de causas del calentamiento global, los citados gases pero también la deforestación y la expansión vertiginosa de la agricultura industrial. Incluso los más perspicaces y audaces (es decir, los más alejados de las instituciones estatales, por tanto, dotados de libertad de juicio) apuntaban además al proceso de urbanización, de concentración de la población en colosales megalópolis. Todo eso ahora ha sido suprimido: el monismo explicativo ha triunfado.

    Hechos incontrovertibles son ignorados, por ejemplo, que fue la agricultura a gran escala y las ciudades lo que hicieron del norte de África, primero con los romanos y después con el islam, una combinación de áreas desarboladas, erosionadas, desecadas, pre-desérticas y desérticas, bastante antes del comienzo de la revolución industrial y de la alta concentración de anhídrido carbónico en la atmósfera. O que en España la colosal destrucción de bosque alto, monte bajo y pastizales que resultó de la revolución liberal con las diversas expresiones de la desamortización civil, ya desde finales del siglo XVIII, produjo un cambio climático perceptible, sobre todo crisis hídrica, empeoramiento del clima y desertificación, en lo que fue una alteración climática global demoledora, vivida como tal por quienes eran capaces de observar y pensar por sí mismos. Todo para promover una expansión patológica de la agricultura que pudiera alimentar al monstruoso aparato militar-policial-funcionarial-adoctrinador estatuido por la revolución liberal y a la base física de asentamiento del nuevo mega-Estado, las grandes ciudades[1], además de para permitir la industrialización.

    Considerando las causas del cambio climático en curso ha de advertirse que hay muchísimo por investigar y determinar. Deducirlo todo desde el aumento de los gases de efecto invernadero no es aceptable, pues la deforestación es otra causa, posiblemente la principal, primero por sí misma y luego porque la dramática mengua de la cubierta vegetal en todo el planeta impide la absorción del anhídrido carbónico.

    La formulación aprobada en París tiene las siguientes ventaja para el statu quo: 1) presenta la alteración climática como contrariedad que pueden resolver los Estados y gobiernos, que de ese modo aparecen como fuerzas protectoras, 2) el capitalismo, en su versión “verde”, es el encargado de obrar benéficamente, con las energías renovables y también, no se olvide, con las centrales nucleares, 3) se manipula a la opinión pública para que ignore y se desentienda de los asuntos fundamentales, los bosques y el arbolado, la agricultura industrial, invasiva y a colosal escala, y las metrópolis, todos ellos situados en la raíz del problema.

    Empecemos por los bosques. En la génesis de las lluvias son determinantes los bosques, no sólo los tropicales sino también los de las áreas templadas. Por eso se usa la expresión bosque pluvial, o formación arbórea que atrae las lluvias y que en un sentido literal crea el agua. Utilicemos, por tanto, la formulaciónbosque pluvial templado, al que Ignacio Abella denomina “la vieja selva europea”, como factor decisivo para la conservación y regeneración de los elementos sustanciales de la vida en nuestras latitudes. Pero los árboles y los bosques no sólo producen agua sino que operan como bombas de calor[2], redistribuyendo la energía del sol y, en consecuencia, enfriando la superficie del planeta. Además, promueven una biodiversidad magnífica, animal y vegetal, generan materia orgánica, proporcionan una enorme cantidad de alimentos, medicinas y materias primas e impiden la erosión de los suelos.

    Así pues, aunque las medidas acordadas en París fueran efectivas en la reducción significativa de la emisión de gases de efecto invernadero, por sí mismas y aisladamente no pueden detener y menos aún revertir el cambio climático. Hacen falta bosques.

    Pero lo decidido allí va, además, en contra de la cubierta vegetal planetaria. Las eólicas, los aerogeneradores, son una agresión al medioambiente, a la flora al dañar la cubierta vegetal de las áreas en que son situados, y a la fauna, en especial a las aves y a los murciélagos, que mueren al estrellarse contra las aspas. Y ¿qué decir de la temible energía nuclear, convertida en París, a la chita callando, en remedio sanador? La solución está en la reducción del consumo de energía, en su disminución radical y sustantiva. Mantener que se puede detener el cambio climático y al mismo tiempo favorecer un crecimiento casi exponencial del gasto energético es un fraude. Un fraude perpetrado en París por el bloque Estados-UE-ecologistas-ONGs-capitalismo “verde”.

    Las ciudades multiplican el uso y derroche de la energía. Es sabido que el consumo energético por persona en las megalópolis es el doble que en las pequeñas poblaciones, de manera que la creciente concentración de la población en ellas lleva al aumento de aquél. La agricultura industrial existe para abastecer a las ciudades[3], por tanto mientras éstas no sean desmanteladas la contaminación calorífica y la producción de gases de efecto invernadero será máximo, y además creciente, al ser creciente la población de las urbes.

    Tomemos el sector del olivar. En lo que se conoce como España ocupa 2,6 millones de has, exportándose el 60% de la producción. La creación de lo que con desvergüenza se denomina “bosque olivarero”, desde el siglo XIX hasta hoy, ha sido una agresión brutal al medio ambiente, al descuajar la vegetación natural en enormes espacios, y ha originado un cambio climático de lo más aflictivo, que junto con otras muchas actuaciones similares (verbigracia el pinar artificial, o la cerealización[4], o la remolacha, o las plantaciones de eucaliptos, o el maíz en la Iberia seca, o el viñedo en La Mancha, o los cítricos en el Levante, o la agricultura bajo plástico en Almería, o…) nos está poniendo a las puertas del desierto, cuando no dentro de él ya, situación que se ha agravado desde la entrada en la UE y la aplicación de la PAC (Política Agraria Común). Ahora, además, aquel descarriado monocultivo productivista está amenazado por la bacteria Xylella, procedente de Italia, una plaga hasta el presente sin cura. Mejor no pensar en qué sucedería si en el olivar se repitiera lo que la grafiosis ha hecho con los olmos.

    En París se ha argüido que todo eso no es significativo, que basta con sustituir las energías fósiles por las renovables y problema resuelto. De una manera particularmente estólida y mendaz eso ha sido defendido por Kumi Naiddo director ejecutivo de Greenpeace. El ecologismo institucional se centró en señalar lo“insuficiente” de las medidas adoptadas, por tanto de las inversiones a realizar. Aferrado al criterio de lo cuantitativo ignora lo cualitativo, el cambio revolucionario múltiple que es necesario para que los ciclos básicos de la vida puedan tener continuidad. No se trata de más o menos dinero para políticas e inversiones “verdes” sino de proyectar y promover una revolución ecológica y medioambiental, por tanto política, económica, espiritual y convivencial, que modifique cualitativamente lo existente.

    Hay que fomentar el bosque autóctono. Hay que, en la península Ibérica y Canarias, retirar 10 millones de has de la agricultura (aproximadamente la mitad de las hoy en laboreo), para su reforestación con especies autóctonas. Esto equivale a plantar al menos unos 2.000 millones de árboles[5] y una cantidad al menos 5 veces superior de arbustos de sotobosque, también autóctonos, lo que regularía funcionalmente el clima, enfriaría la superficie, originaría un flujo de la biodiversidad y activaría el ciclo del agua, haciendo retroceder al proceso de desertificación en curso, que ya afecta a los 4/5 partes del territorio. Esa reforestación a gran escala no es compatible con la proliferación de los aerogeneradores, tan agresivos contra la cubierta vegetal. Las eólicas, por tanto, no pueden ser más que un remedio secundario y subordinado, aunque útil en ciertos casos, siempre a pequeña o mediana escala.

    Para realizar esa tan gigantesca como imprescindible mutación hay que ir sustituyendo nuestra alimentación actual, basada en productos de la agricultura, por otra en la que las plantas silvestres y los frutos de especies no cultivadas tengan un peso significativo, hasta llegar a ser al menos un tercio del total ingerido. Al mismo tiempo, conviene ir supliendo las medicinas químicas y tecnológicas por los remedios a base de elementos vegetales[6]. Tenemos que retroceder parcialmente a la fase de recolectores, aprendiendo a comer[7] y a curarnos con lo que la naturaleza nos da sin cultivar, graciosa y generosamente. Hemos, así pues, de afirmar nuestra condición de seres de la naturaleza para reducir nuestro vigente estatuto, tan artificial como peligroso, de entes de la política, la tecnología y la economía. Para que el bosque sea dominante hemos de aprender a vivir del bosque.

    Las ciudades convierten las zonas rurales en suministradores de alimentos, materias primas, agua, energía y mano de obra (a través del ominoso sistema de la emigración). Con ello devastan el medio natural[8], sustituyen el monte autóctono por las tierras de cultivo, en proceso continuado de erosión y aridificación, y por las plantaciones forestales de especies de crecimiento rápido, esas parodias de florestas. La ciudad consume el bosque pero no lo produce, en lo que se diferencia cualitativamente de la aldea, que ésta compelida a mantener las condiciones edafoclimáticas locales para preservar sus modos de existencia.

    Ciudad quiere decir Estado. Las megalópolis crecen, en número y población, con el ascenso del Estado. A medida que se expande el aparato militar, policial, judicial, funcionarial, educativo, fiscal, etc., aumenta la naturaleza urbana de una sociedad. También, con la acumulación del capital, financiero, industrial y comercial, pues éste asimismo sitúa su espacio de asentamiento y organización en la ciudad. El desarrollo de las megalópolis mide hoy el ascenso del ente estatal y la concentración del capital.

    Si el par Estado-capital crea ciudades, éstas originan agricultura y ganadería industrial, maquinizada y quimizada, incompatibles con la existencia de masas boscosas mínimamente suficientes. Así las cosas, la crisis climática es inevitable, en las condiciones actuales afectando a todo el planeta y no sólo a una porción, como sucedió en diversas ocasiones en el pasado, según se ha expuesto. Así pues, por la propia naturaleza de los hechos, la recuperación del clima, y con él de los fundamentos de la vida vegetal y animal tal como se ha dado desde hace milenios, demanda la conquista de la democracia, esto es, de un orden político sin aparato de Estado, autogobernado y libre. Requiere, por tanto, la revolución.

    El ecologismo ofrece como pretendidos remedios ampliar las causas del mal. Su obsesión es incrementar las inversiones “verdes”, políticas, administrativas y económicas, lo que equivale a ampliar el número de organismos, la cantidad de funcionarios y la cifra de las empresas capitalistas. Esto lleva a concentrar todavía más la población y la actividad en las ciudades. Al considerar “insuficientes” los 100.000 millones de dólares prometidos está pidiendo más dinero para sí mismo, para engordar en tanto que ecofuncionariado venal, arribista y parasitario, dedicado a hacer aceptables entre las masas las pseudo-explicaciones con que el sistema de poder vela la realidad del desorden climático y evita la insurgencia popular por causas medioambientales. Tras más de medio siglo ofreciendo soluciones falsas en unos casos o e insignificantes o banales -cuando no frívolas- en otros, dirigidas a ampliar todavía más el aparato estatal, nos encontramos con que la situación del medio natural es peor que nunca, y con que el ecologismo, en esta coyuntura crítica e incluso dramática, se obstina en ofrecer como remedio al mal lo que llana y lisamente es el reforzamiento de sus causas.

    El reto está lanzado: no es solución la simple reducción de los gases de efecto invernadero, hay que poner fin a las ciudades autodistribuyendo equilibradamente la población por todo el territorio, hay que liquidar la agricultura industrial, dirigida por el Estado y la UE, y reducir al mínimo cualquier tipo de agricultura. Hay que forestar, forestar y forestar. Hay que alimentarse y curarse, en una cierta proporción, desde la flora silvestre. Hay que eliminar en lo ideológico al fundamento del Estado, la voluntad de poder, y de la gran empresa capitalista, la codicia, el culto por el dinero y por lo material.

    La gravedad, imposible ya de ocultar, de la crisis del clima muestra que la formación social actual está llegando a sus últimos momentos. Ya no puede avanzar mucho más porque choca con la resistencia del medio natural para adaptarse a su maldad y locura congénitas. El clima del planeta tierra es obra de los seres vivos que la habitan, por tanto, cuando la agresión contra aquéllos supera un nivel dado se origina un caos climático incontrolable, el actual en su desarrollo último. Las decisiones adoptadas en París en el mejor de los casos pueden hacer más lento el calentamiento global y las demás consecuencias de la naturaleza irracional y antinatural del actual orden mundial pero no extinguen sus causas (concausas) fundamentales[9].

    Hay que enfatizar que el clima es obra sobre todo de los seres vivos (vegetales) y no de los gases de efecto invernadero, por tanto, sólo promoviendo aquéllos, en particular a los que habitan en los bosques -en primer lugar a los árboles- es posible revertir el actual estado de cosas y volver a una situación positiva. Olvidar a las criaturas vivas dadoras de vida para pensar exclusiva o principalmente en realidades inanimadas, en gases, es otra expresión del antagonismo existente hoy entre el statu quo, tecnificado-cientifista, y lo viviente.

    El modelo actual de orden social, malsanamente estatizado, urbanizado y capitalizado, no tiene futuro, como ha probado el desorden climático manifestado en 2015. Ya no hay progreso posible con él, salvo hacia escenarios y situaciones cuya consideración produce intenso temor. No sirven ahora las soluciones fáciles y los paños calientes ofrecidos por los santones del ecologismo subvencionado, legicentrista, policiaco e institucional[10]. Ahora lo que está puesto sobre la mesa es la elección entre un cambio integralmente revolucionario o una explosión de nocividades que no logramos comprender del todo, ni en su esencia ni en sus efectos, tan inquietantes.

    Considerando con realismo que las fuerzas mundiales de la revolución integral no alcanzan, ni mucho menos, para poner fin al actual régimen planetario de dominación, explotación y ecocidio, estamos obligados a contemplar el futuro inmediato con preocupación, aunque al mismo tiempo con la esperanza de que lo extremado de la situación lleve a millones de personas a despertar intelectual y emotivamente, a comprometerse y a intervenir de manera revolucionaria. Lo que está en juego es la continuidad de la vida en el planeta tierra, no sólo de la humana sino de toda ella.


    Félix Rodrigo Mora

    [1]
    En verdad la cantidad a plantar es mucho mayor pues el índice de marras, de plántulas que perecen antes de los 5 años, suele ser del 80%, lo que demanda insistir una y otra vez. Considerando lo muy dañados que están los suelo y las disfunciones climáticas tan colosales que padecemos (sobre todo el tremendo calor de los veranos y la cada dia más larga sequía estival), para alcanzar los 2.000 millones de árboles maduros hay que poner unos 10.000 millones, al menos. Es una tarea que exige un tiempo bastante largo, probablemente entre 50 y 100 años. Por el momento no se está haciendo prácticamente nada desde las instituciones y la empresa privada, si se dejan de lado los funestos cultivos forestales de coníferas y eucaliptos. Únicamente algunos grupos y personas, casi siempre por su cuenta y a su costa, persisten en esta decisiva batalla por la continuidad de la vida. Las instituciones otorgan cantidades notables de dinero para todo tipo de asuntos perniciosos y destructivos pero no tienen fondos para arbolar. Ni el 1% de lo que realmente se embolsan los partidos políticos de derecha e izquierda destina el Estado a esta tarea…

    [2] Otro asunto es reducir al mínimo el despilfarro de los alimentos. Hoy se arroja a la basura entre el 30%-50% de los adquiridos, cuando lo correcto debería ser el 2%. En “Despilfarro. El escándalo global de la comida”, Tristram Stuart. Si esto se corrigiera se podrían dedicar, en nuestro caso, hasta 6 millones de has agrícolas a forestación, únicamente a partir de tal cuestión. El obstáculo estructural está en el régimen capitalista de comercialización, que promueve el despilfarro para incrementar sus beneficios, lo que ha creado una mentalidad de descuido y derroche en las masas, hoy casi universal. La solución no puede ser exclusivamente de tipo moral y medioambiental sino que hay que operar sobre su componente básico, situado en la estructura misma del sistema económico capitalista. Por lo demás, el libro citado admite que este despilfarro, al ampliar la superficie cultivada, “trastoca el clima” (esto contradice el argumentario de la Cumbre parisina, unilateralmente gasista), altera “el ciclo hidrológico” y“agosta el suelo agrícola”, incrementando la “presión sobre los ecosistemas”. Respecto al progresivo empeoramiento de los terrenos agrícolas advierte que su productividad “puede disminuir hasta un 25 por ciento en este siglo”. Considerando esos y otros hechos coincidentes, Paul Roberts ha escrito un libro cuyo título dice bastante acerca de lo que cabe esperar si no hay un cambio revolucionario, “El hambre que viene”. Quienes siguen poseídos por el infantil optimismo propio del credo progresista burgués deberían adecuar sus percepciones a la realidad, no para entregarse al pesimismo sino para ponerse en pie y pasar a la acción transformadora. Sea como fuere: basta de narcóticos espirituales. Otro motivo de despilfarro, aciago también medioambientalmente, son los excesos en la alimentación, que lleva a un consumo por persona de unas 3.300 calorías diarias cuando basta con 2.500. Domeñar la gula permitiría excluir de la agricultura quizá un 20% del terreno cultivado, ganándolo para el bosque. Para eso hace falta sustituir las metas y fines materiales de la vida humana por otros de tipo inmaterial, convivencial y espiritual, y esto requiere una revolución integral que asigne otros fines, otro sentido y otro significado a la existencia.

    [3] Al respecto, se debe estudiar la obra de César Lema Costas, en especial el libro “Manual de cocina bellotera para la era Post Petrolera”.

    [4] La condición ambientalmente no sostenible de las sociedades sustentadas en ciudades (esto es, en Estados poderosos que se organizan en las ciudades) es expuesta, para diversas culturas, por Jared Diamond en“Colapso”. Si se llega a producir el colapso por motivos medioambientales de nuestra formación social, muy estatizada y por tanto urbanizada desmesuradamente, sería uno más de los que se han dado en el transcurso de la historia humana por ese motivo. El mal añadido es que ahora estamos ante un orden planetario y no ante casos que únicamente afectaron a un área o territorio parcial, con lo que el desorden y sus tremendos efectos son globales.

    [5] El adversario principal de lo acordado en París fue Arabia Saudí, calificada por ello de “Fossil Colosal”, al haberse erigido en principal defensor de los combustibles fósiles. Cuenta John Perlin en “Historia de los bosques” la enorme devastación medioambiental que la expansión imperialista del islam a partir de la segunda mitad del siglo VII ocasionó en las orillas del Mediterráneo, sobre todo por construir flotas de guerra con las que efectuar su política de violencia y agresión, de conquista y activo comercio de esclavos y, sobre todo, de esclavas. Eso afectó no sólo a la orilla sur de ese mar sino a la norte, donde en particular Sicilia, Cerdeña y la península Ibérica quedaron gravemente desarboladas. Pero Perlin no describe, ni mucho menos, todo lo que sucedió. Al ser las sociedades islámicas superlativamente estatizadas, al carecer de libertad para el pueblo, se organizan rígidamente desde las ciudades, lo que ocasiona una degradación medioambiental enorme. Para mantener megalópolis tan aberrantes como Córdoba, con más de medio millón de habitantes en los tiempos del califato (siglo X), el régimen andalusí desertificó la mitad sur de la península (Andalucía sobre todo), dañando los encinares, promoviendo el monocultivo del olivo, etc., situación que se revertió tras su liberación por los pueblos del norte en los siglos XI-XIII. Algo similar hizo en África, lo que explica la progresión del desierto del Sahara desde hace siglos. La aspiración a constituir un Estado islámico poderoso lleva a prácticas ecocidas múltiples. Así pues, la reprobable actuación de Arabia Saudí en la Cumbre del Clima de París es expresión de lo habitual en este tipo de formaciones sociales.

    [6] Mi posición sobre el llamado “movimiento ecologista”, hoy reducido a un peculiar cuerpo de neofuncionarios notablemente desprestigiados, está expuesta en “Los límites del ecologismo”, contenido en “¿Revolución integral o decrecimiento? Controversia con Serge Latouche”.

    [7] En fechas coincidentes con la Cumbre del Clima de París la nueva izquierda institucional pro-capitalista, Podemos, efectúa un homenaje en Cádiz a la Constitución española de 1812, el fundamento de la revolución liberal, realizada contra los pueblos peninsulares de la península Ibérica y también contra la naturaleza, en particular contra el bosque y el árbol. Ese acto es no sólo una loa de facto del militarismo, el totalitarismo y el capitalismo, el triple contenido de aquel documento político-jurídico, sino además expresión de la mentalidad ecocida que promueven los prebostes de Podemos y sus aliados, entre ellos los ecofuncionarios multi-subvencionados de Equo, y X.M Beiras, agente del Estado español, colaborador con el franquismo, enemigo del pueblo gallego, devoto del capitalismo y notorio ecocida industrialista y desarrollista, como se expone en mi libro “O atraso político do nacionalismo autonomista galego”. Hay que hacer saber que la desamortización civil ha sido la mayor catástrofe medioambiental de nuestra historia, el inicio de lo que se ha denominado “saharización peninsular”, y hay que señalar a sus principales hacedores y a quienes ahora les enaltecen.

    [8] Una introducción a esta cuestión en “El libro del agua”, Alick Bartholomew.

    [9] En “El suelo, la tierra y los campos” arguye Claude Bourguignon que“un campo cultivado es un sistema en desequilibrio que espontáneamente tiende a empobrecerse”. Eso es verdad para casi cualquier tipo de agricultura pero muchísimo más para la que se practica actualmente, sea convencional o ecológica. Por tanto, se necesita que el espacio cultivado se haga mínimo, para lo que hay que lograr que la alimentación humana con plantas y frutos silvestres sea máxima. El libro citado es una lectura recomendable para quienes deseen comprender más profundamente la estafa perpetrada en París. También, la segunda parte de mi libro“Naturaleza, ruralidad y civilización”, de título “Los montes arbolados, el régimen de lluvias y la fertilidad de los suelos”, del que hay una edición independiente efectuada por la editorial Cauac. La humanidad no tiene futuro biológico si no reduce al mínimo la agricultura (todas las agriculturas, incluso las mejores, o sea, las menos funestas), verdad obstinada que los aterradores fenómenos climáticos observados en 2015 están demostrando. Una actividad benemérita es la de la agricultura regenerativa, que se propone restaurar la fertilidad de los suelos dañados, cada día más numerosos, aunque su obrar debe ser situado también en el contexto de lo antes expuesto.

    [10] Desde el siglo XVIII pero especialmente durante el siglo XIX partes decisivas de nuestros bosques y pastos fueron destruidos para cultivar cereal, trigo en buena medida. William Davis, en “Sin trigo, gracias”, explica las negatividades médicas de aquél como alimento humano.

    jueves, 17 de diciembre de 2015

    Tom Goldtooth - La voz de los Pueblos Originarios en la COP21 - PARIS



    Tom Goldtooth ganó recientemente el Premio Gandhi de la Paz. En un comunicado de prensa emitido como Director del diario  Indigenous Environmental Network. ienearth.org

    Declaró: "Estamos aquí en París para decirle al mundo que no sólo el Acuerdo de París que se adelantó, no aborda el cambio climático, sino que hará que sea peor porque promoverá soluciones falsas que mantienen la extracción y empleo de combustibles fósiles"

    Dijo: "La COP21 de París no se trata de llegar a un acuerdo jurídicamente vinculante sobre la reducción de gases de efecto invernadero. De hecho, el Acuerdo de París puede llegar a ser un crimen contra la humanidad y la Madre Tierra."

    Emy Goodman para Democracy Now

    A su vez, entrevistado por Sarah van Gelder para Truthoutacerca de su criterio sobre: 

    ¿Qué sería lo importante a tratar frente a la COP21?

    Afirmó: "El espíritu de la vida misma, porque uno de los principales temas de mitigación para el cambio climático que se decidió en París va a ser la privatización de la naturaleza. El mecanismo para que la captura y el comercio de compensación de carbono, y lo que yo llamo regímenes. Tiene una gran cantidad de implicaciones no sólo para el medio ambiente y la economía y el sustento de una gran cantidad de personas en todo el mundo - especialmente los campesinos, pequeños agricultores, pueblos indígenas -, pero también representa otro nivel de lo que llamamos la mercantilización de lo sagrado.

    Y es por eso que hemos estado tratando de mirar esas diferentes áreas del mundo, donde podríamos tener presencia nativa, para vincular esta discusión no sólo a las consecuencias del cambio climático, sino también a las raíces de este problema. Y tener en cuenta todos los síntomas, así como las causas profundas que sentimos. En este punto en el capitalismo el tiempo juega un papel fuerte.

    También vamos a abordar el tema de la militarización. Ellos ni siquiera tienen un mecanismo de evaluación de la huella de carbono de la militarización en todo el mundo. No sólo es una cuestión indígena; sino que lo es especialmente en aquellos lugares del mundo donde habitan comunidades indígenas. Allí donde se extraen los recursos minerales, o se encuentran en explotación sus recursos naturales. Esto afecta a muchas personas que viven en esas zonas, como en el norte África, por ejemplo, donde la extracción de uranio se va a alimentar a los países industrializados como Francia, por ejemplo.

    Tenemos que mirar también esas cuestiones que no son desarrollos de energías de combustibles fósiles, como las mega-represas. Al igual que la represa de Belo Monte en Brasil, que supone la eliminación de los pueblos indígenas. Pero también obras de infraestructura como carreteras y proyectos de energía centralizados a gran escala, o las plantaciones de árboles para alimentar biocombustibles o agrocombustibles y toda la cuestión del dominio de formas industriales basadas en la exportación de la producción de alimentos. La soberanía alimentaria ha sido un componente principal de nuestras intervenciones.

    Tejida en estos temas y estos sistemas de mercado es que lo hará, y que se traduce en cierta apropiación de tierras y la reubicación de las personas de estas zonas forestales. En Ecuador tienen Socio Bosque. Tienen estos sistemas de parques donde los indígenas no pueden ir a recoger leña. Tienen estos guardaparques ahora para proteger los bosques que han sido comprados por los petroleros y por las industrias contaminantes del Norte, para el uso de esos bosques como esponjas de carbono. ¿Cómo lo hacen? Obtienen créditos de carbono y privatizan nuestras tierras. Hicieron con esto un régimen de comercio. Y como por sobre el comercio nada hay en este mundo, cada habitante debe reafirmar su derecho al suelo (como si nunca hubiera pertenecido a ninguna parte).

    Así que es una privatización. El ambiente se convierte en un derecho de propiedad. El gas metano se convierte en un derecho de propiedad. Y al final del día va a ser en realidad un mecanismo para reducir las emisiones... 


    Así que el cambio de sistemas es un gran conjunto de cosas. Y sí requiere que nosotros realmente evaluemos con independencia los acuerdos de comercio e inversión impulsados por las corporaciones y cómo eso está vinculado a los beneficios de los regímenes de comercio y los regímenes de inversión, y los árboles y la naturaleza misma. Estas son cosas que por lo general el público no ve, y es por eso que estamos convocando a conocer".

    Sarah van Gelder: ¿Ve usted alguna posibilidad de una salida a esta crisis?

    Tom Goldtooth: "Me gusta seguir siendo positivo en el trabajo que estamos haciendo. No veo los resultados del Acuerdo de París como una directiva de como tenemos que hacer frente a la crisis climática en que estamos. Creo que hay demasiadas variables y factores que intervienen en la política, especialmente la política alrededor de la energía y la economía.

    No he podido lograr trasmitir la idea de que el mundo debería destetarse a sí mismo de la dependencia que tiene la economía de los combustible fósil. Creo que los gobiernos que dependen de una economía basada en combustibles fósiles, al igual que las empresas que dependen del petróleo, están muy comprometidos con la quema hasta la última gota de combustible que haya en el mundo. Y es por eso que aparecen lo que hemos llamado "falsas soluciones" que simplemente buscan comprar tiempo por medio de la explotación de petróleo no convencional.

    Estamos en un período en que por citar un ejemplo, nuestro propio gobierno aquí en los Estados Unidos está promoviendo la exploración y producción de petróleo de esquisto, que consiste en la fracturación hidráulica, quiere ir mar adentro en Alaska, en el Mar de Chukchi y el mar de Beaufort allá arriba, a pesar de que hay tantos riesgos ecológicos involucrados.

    Una vez más, es la misma vieja, la misma vieja relación con un sistema económico que no está en equilibrio, que se alimenta de la vida misma. Por lo tanto, se remite a esa preocupación de forma recurrente.

    Estábamos muy inspirados por las declaraciones que Francisco I° hizo, que une la preocupación de la naturaleza con la creación y el papel de la humanidad para educarse sobre los desequilibrios que están ahí, la responsabilidad dentro de sus articulaciones como los cristianos, en la realización de sus responsabilidades dentro de la creación, y su deber hacia la naturaleza y el creador como parte de su fe". 


    Sarah van Gelder: ¿Sería esa una razón para renovar nuestras esperanzas?


    Tom Goldtooth: "Que se remonta a lo que estaba pensando. No veo el Acuerdo de París como lo que necesita este mundo, pero yo veo que hay una nueva energía mundial de movilización en todo el mundo. Y eso ha sido una de las estrategias del ienearth.org.

    Nos damos cuenta de que en este país no tenemos el poder político. Así que siempre hemos mirado a la construcción de alianzas, coaliciones, o formar parte de coaliciones. Necesitamos movilizar en torno a una gran cantidad de los temas que el Papa ha instalado y que se vinculan a la cuestión de la justicia social y cambio climático. Quiero decir que es un tema nuestro y de nuestra estrategia de alianzas y que siempre ronadan en torno a los movimientos y organizaciones de justicia ambiental, quienes  han sido firmes defensores de los conceptos y las voces que las comunidades de primera línea defienden.

    Así que ahí es donde creo que hay esperanza, en la intensificación de esta movilización de los espíritus de la gente. Y eso va a continuar creciendo. Prevemos más acciones, especialmente de la generación más joven, porque los jóvenes están empezando a entender que cualquier decisión que puedan salir de estas negociaciones sobre el clima de las Naciones Unidas tienen un impacto directo sobre su futuro."

    Sarah van Gelder: ¿Que sería lo mejor que pudiera resolverse en París?

    Tom Goldtooth: "Bueno, la única cosa que es muy, muy importante es la necesidad de reducir la cantidad de combustibles fósiles que se queman. Las reuniones indígenas que hemos sido parte de los últimos 10 años todos han articulado la importancia de mantener el petróleo bajo tierra.

    Como los pueblos originarios, indígenas de América del Norte, el cambio de sistema que realmente requiere, sobre todo viniendo de París, es el pleno reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, especialmente mediante la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas como instrumento.

    Parte del cambio de sistemas es el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, así como los derechos humanos de otras poblaciones. Eso va a ser una de las cuestiones que vamos a presionar para: un enfoque basado en los derechos de nuestros pueblos.

    Pero me gusta siempre decir que es más profundo que eso. Requiere mirar las causas fundamentales del cambio climático. Y eso nos lleva de nuevo para el cambio de sistemas, para concretar la transición de un sistema económico, hacia otro que respete los sistemas naturales de la Madre Tierra.

    Tenemos una economía global, y Estados Unidos tiene sus raíces en esto. Los EE.UU. ha estado impulsando la globalización económica. Tenemos un sistema que reconoce derechos sociales como el más sagrado de los derechos de propiedad y, por supuesto, a continuación, subordina los derechos indígenas. Se subordina los derechos humanos a los derechos corporativos. En mi opinión, se trata de un sistema en el que la naturaleza no es reconocida como fuente de derechos comunes a todos.

    Ha sido muy frustrante que las empresas tienen más derechos y más capacidad jurídica que las naciones tribales, o las naciones soberanas. Parece que una y otra vez, tenemos que luchar por nuestros derechos... Desde el primer día, nos encontramos con que muchos de nuestros mayores siempre han estado hablando de esto, no sólo para nuestro bienestar, sino también para la Madre Tierra. Están hablando de las plantas. Están hablando en nombre de los animales, los peces, las aves. Es más, están hablando por el agua y el aire. 
    Así que siempre hemos reconocido las leyes naturales de la Madre Tierra. No hay separación con los pueblos indígenas de nuestros derechos como seres humanos de los pueblos indígenas y los derechos de la Madre Tierra".


    Sarah van Gelder: Ha estado divulgando muchos de estos criterios por un número de años. ¿Está comenzando a sentir que la gente estría adoptándolos y aplicándolos como propios?


    Tom Goldtooth: 
    Ha sido un proceso lento. Me parece que en nuestra campaña para despertar al mundo, tenemos la oportunidad de hablar con la gente de la tierra, de la calle, de los barrios, de los pueblos, y así tratar de llegar a sus corazones.